miércoles 3 de enero de 2007

La policía quiere que se identifique a los clientes de los cibercafés

La Brigada de Investigación Tecnológica (BIT), perteneciente a la Policía Nacional, ha remarcado en el Senado la necesidad de que los cibercafés elaboren un registro detallado de sus clientes. Tan brillante elucubración tuvo lugar hace unas semanas en una comparecencia ante la Comisión de la Sociedad de la Información y del Conocimiento de dicha cámara. Que sepamos, el número de «ciberdelincuentes» detenidos a finales de 2006 fue de 238 frente a las 482 detenciones efectuadas en 2005 (menos de la mitad). Al parecer, ahora, para justificar la inoperancia de ese departamento policial y tener a los ciudadanos más controlados, pretenden acabar con el anonimato de quienes utilizan estos establecimientos para acceder a Internet. Según el inspector del BIT que sugirió la identificación, los delincuentes «utilizan métodos cada vez más seguros» y «forman parte de grupos organizados», por lo que según él «debería de crearse un registro en los ciber al igual que se hace en los hoteles». Sin embargo, lo sospechoso del caso es que a pesar de señalar allí mismo que «cualquier delicuente se puede conectar a una red inalámbrica en la calle sin que el propietario tenga conocimiento de que su router está siendo utilizado para cometer un delito», pretenda hacernos creer que esa medida es necesaria cuando, además de la posibilidad de acceder a esas redes inalámbricas particulares, existen cabinas telefónicas que permiten hacerlo e incluso ayuntamientos que ofrecen gratuitamente ese servicio a los ciudadanos en lugares públicos e incluso en plena calle. Menos control social y más sensatez.