Acorralado por las críticas en torno a la crisis económica, el propio Zapatero ha tenido que ofrecerse para coordinar una nueva etapa del «diálogo social». Tras la primera reunión con la patronal y los sindicatos institucionalizados, celebrada a mediados de junio, se ha comprometido con ellos a tener antes del 31 de julio un texto donde se plasmarán las medidas a tomar ante una situación que se le está atravesando. No obstante, ya ha adelantado que la receta económica donde se marcarán los pasos a seguir vendrá dada por el ministro de Economía, Pedro Solbes, conocido por elaborar diagnósticos más cercanos al empresariado que a los trabajadores. De entrada la CEOE ya ha pedido, entre otras muchas cosas, que se retoque la ley de prestación por desempleo para que se incentive la búsqueda del mismo y como método para reducir el gasto público. Tal recomendación la hizo pública en su documento «Perspectivas de la economía española y propuestas para restablecer el crecimiento económico», elaborado para ser llevado a modo de guión en su negociación con UGT y CCOO. Además, continúan reclamando más facilidades para el despido, que se combata el absentismo laboral, que se vinculen los salarios a la productividad y —¿sorpresa?— que se apueste definitivamente por la energía nuclear para producir electricidad.
lunes 21 de julio de 2008
Zapatero, acorralado por la crisis, quiere coordinar las reformas del nuevo «diálogo social»
Acorralado por las críticas en torno a la crisis económica, el propio Zapatero ha tenido que ofrecerse para coordinar una nueva etapa del «diálogo social». Tras la primera reunión con la patronal y los sindicatos institucionalizados, celebrada a mediados de junio, se ha comprometido con ellos a tener antes del 31 de julio un texto donde se plasmarán las medidas a tomar ante una situación que se le está atravesando. No obstante, ya ha adelantado que la receta económica donde se marcarán los pasos a seguir vendrá dada por el ministro de Economía, Pedro Solbes, conocido por elaborar diagnósticos más cercanos al empresariado que a los trabajadores. De entrada la CEOE ya ha pedido, entre otras muchas cosas, que se retoque la ley de prestación por desempleo para que se incentive la búsqueda del mismo y como método para reducir el gasto público. Tal recomendación la hizo pública en su documento «Perspectivas de la economía española y propuestas para restablecer el crecimiento económico», elaborado para ser llevado a modo de guión en su negociación con UGT y CCOO. Además, continúan reclamando más facilidades para el despido, que se combata el absentismo laboral, que se vinculen los salarios a la productividad y —¿sorpresa?— que se apueste definitivamente por la energía nuclear para producir electricidad.