jueves 12 de febrero de 2009

La jornada de 65 horas fue rechazada por la Eurocámara y ahora tendrá que renegociarse

De manera un tanto sorprendente, los eurodiputados paralizaron a mediados de diciembre la decisión de la Comisión Europea de alargar la jornada laboral hasta las 65 horas semanales. La propuesta, impulsada desde el Reino Unido, países nórdicos y antiguos países del este, ha entrado en fase de renegociación, debiendo de alcanzar un acuerdo durante las próximas semanas. De no ser así, puede ocurrir que la ley se abandone, si bien la Comisión podría presentar una nueva propuesta, que tendría que estar sujeta a las directrices de la eurocámara. Actualmente, tanto los trabajadores británicos como otros de otros 14 países de la Unión Europea, pueden trabajar más de 48 h semanales. Sin embargo, aunque el acuerdo alcanzado podría obligar en un plazo de tres años a someterse a estos países a su cumplimiento, no hay que olvidar que el documento aprobado sigue apostando por la flexibilidad laboral de la jornada de trabajo, condicionando nuestras vidas a los intereses empresariales. Tampoco hay que perder de vista otro elemento: si hasta ahora el cómputo de esas 48 h tenía un tope de 4 meses, cabe la posibilidad de que finalmente se alargue a todo el año.