viernes 13 de febrero de 2009

La reforma del Pacto de Toledo exigirá más años cotizados para calcular nuestras pensiones

Durante este año volveremos a oír la cantinela de que es necesario reformar nuestro sistema de pensiones. Desde la firma del llamado Pacto de Toledo en 1995, y su renovación en 2002, hemos visto ampliar la cantidad de años para elaborar el cómputo de las pensiones hasta la cifra actual de 15 años, habiéndose establecido que es una cuestión inevitable. El superávit de la Seguridad Social es sobradamente conocido, el pasado año fue de 14.428.21 millones e incluso en este está previsto que se mantenga, como lo demuestra que se hayan permitido la frivolidad de poder invertir hasta un 30% de su total —que es un dinero de todos—, en bolsa. Sin embargo, en cuanto a la próxima renovación, los partidos parlamentarios, además de CCOO y UGT, se están decantando a favor de aumentar progresivamente el cómputo de años hasta llevarlo a la totalidad de la vida laboral. El gobierno ya les ha presentado un borrador, habiendo quienes plantean que cada dos años se amplíe progresivamente uno el cómputo total hasta llegar, en un período de 20 o 30 años, a toda nuestra vida laboral. Por si aún fuese poco hay quienes también insisten para que se busquen fórmulas para que los trabajadores precisen de un plan de pensiones privado.