lunes 9 de febrero de 2009

La xenofobia en Europa también gana adeptos entre los trabajadores británicos

Los trabajadores británicos, movilizados por sus sindicatos, han salido a exigir que sus derechos prevalezcan sobre los de otros trabajadores extranjeros. Argumentando que están defendiendo un derecho de clase, se declararon en huelga en el sector energético para exigir que «el trabajo británico sea para los británicos». El sistema de globalización económica, que ha terminado por crear la actual crisis y permite el tráfico de divisas y trabajadores para ser empleados como mano de obra barata, está en los orígenes de la protesta. Pero la falta de conciencia de la clase trabajadora y su pasividad a la hora de exigir las mismas tablas salariales, también. De las movilizaciones hechas por los obreros británicos a la xenofobia hay tan sólo un paso, y de él ya está sacando tajada el ultraderechista Partido Nacional Británico. La xenofobia, que es el odio hacia los extranjeros, suele refugiarse en manifestaciones colectivas, pues en realidad se alimenta del temor, y es mismo temor el que les lleva a agruparse. De ahí que manifestaciones de este tipo, o las que también están ocurriendo en Italia donde, miles de ciudadanos se están agrupando en grupos xenófobos a través de internet ante la pasividad institucional, necesiten encontrar cobijo en lo multitudinario. Para colmo el senado italiano acaba de autorizar que los médicos puedan denunciar a los inmigrantes indocumentados. Y es que ante la falta de conciencia social, en tiempos de pobreza los otros pobres suelen presentársenos como enemigos, y los chuscos de pan por los que se han de pelear han de ser sólo para los necios.